martes, 27 de julio de 2010

Anclajes




EL ANCLAJE
El anclaje es una técnica diseñada para acceder a nuestros mejores recursos o a los estados deseados en el momento en el cual los necesitemos.
El reflejo condicionado. Es común que ante una comida apetitosa empecemos a salivar o con sólo hablar de comida se nos haga agua la boca. Pavlov, médico ruso, observó que a su perro les bastaba oír los pasos de la persona que le traía la comida para salivar.
Pavlov se preguntó si cualquier otro estímulo, por ejemplo el sonido de una campana, podía provocar la salivación. Tras varios días repitió la secuencia sonido de la campana-presentación de la comida, el perro comenzó a salivar sólo con escuchar el sonido de la campana, aunque no hubiera comida.
¿Cómo se puede extender esta experiencia a los seres humanos?
Gran parte de nuestras conductas se aprenden por condicionamiento, al descubrir que lo que hacemos tiene consecuencias positivas o negativas y somos capaces de anticiparlas y modelar nuestra conducta.
Por ejemplo, sabemos que si no aprobamos la materia, sentiremos insatisfacción y aunque nuestra tendencia natural nos alejara del estudio, modificamos nuestra conducta para lograr resultados más satisfactorios.
El anclaje a los mejores momentos
Nosotros podemos igual que hizo Pavlov condicionarnos para mejorar nuestro rendimiento. Se trata de cambiar cómo nos sentimos cuando no estamos conformes con nuestros sentimientos mediante un estímulo previamente seleccionado y practicado para generarlo.
Ejemplo: cuando se quiere estimular a un grupo en una fiesta patria el himno o la bandera suelen ser los estímulos necesarios para provocar la intensidad requerida.
En nuestra vida el anclaje se instala muchas veces por azar o impuesto desde afuera, ya sea por la costumbre, por la publicidad o por los políticos.
Lo mejor que podemos hacer es desterrar los anclajes negativos y retener y generar los positivos. La técnica del anclaje consiste en observar o provocar el estado deseado, asociarlo a un estímulo, que una vez memorizado permitirá reproducirlo cuando se lo requiera.
En el punto culminante en el que la intensidad del estado es máxima, se presenta el estímulo exclusivo, y se lo repite tantas veces como sea necesario.
Por último se lo pone a prueba.
Ejercicio de anclaje: recuerde o cree usted mismo un estado deseado, en su punto de máxima intensidad intercale el estímulo, repítalo hasta que queden perfectamente asociados, repáselo, póngalo a prueba en situaciones diarias.
Un mismo anclaje bien elaborado puede utilizarse en diversas situaciones, por el principio de que el éxito llama al éxito. Instalar estados es parecido a instalar el software nuevo que compramos para nuestra computadora.
Para calibrar o modificar un estado es fundamental considerar todos los aspectos, mirada, voz, sensaciones internas, postura, respiración, color de la piel, postura, etc.
Colapasar o comparar imágenes permite eliminar las negativas, porque el cerebro asume por lo general el ángulo positivo.
Ejemplo: Crear o transferir al puño derecho la imagen positiva, luego al izquierdo la negativa, posteriormente igualar vertiendo el contenido del derecho sobre el otro observando luego el cambio.
La etapas del anclaje
Primero: Recordar un momento en la vida en que actuamos de un modo excepcional y que nos gustaría repetir en cualquier situación nueva.
Segundo: Revivir con todos los sentidos la experiencia hasta sentirla intensamente. Esto implica ver, escuchar, sentir , etc, en plenitud.
Tercero: Buscar un lugar en el cuerpo donde guardar esa experiencia, por ejemplo en la oreja derecha.
Cuarto: Poner un dedo sobre la oreja derecha para instalar el ancla. Con los ojos cerrados se debe percibir la experiencia en un estado de concentración durante algunos segundos.
Quinto: Control de calidad. Probar diariamente si al colocar el dedo en la oreja se reproduce la experiencia, en caso contrario se debe calibrar hasta lograrlo.
Sexto: Un ancla exitosa es el comienzo, se pueden sumar muchos más recursos para tenerlos disponibles cuando la situación lo requiera.
Aprender a anclarse uno mismo a los mejores momentos y a las mejores respuestas es aprender a obtener los recursos de una batería interna que se recarga con cada experiencia.
Aprender a usar el cerebro es mucho mejor que dejarlo en piloto automático porque le podemos dar una dirección. Como dijo Séneca: no existen vientos favorables para el que no sabe a qué puerto quiere llegar.

viernes, 16 de julio de 2010

Una nueva tecnología permite detectar la mentira a través de los ojos

Sábado, 17/07/10.
Los científicos han desarrollado una tecnología que rastrea los movimientos de los ojos para reconocer cuando alguien miente.
* La han desarrollado científicos de la Universidad de Utah (EE UU).
* El sistema funciona con un programa informático específico capaz de interpretar el significado del movimiento ocular.
* Se ha demostrado que esta tecnología es más rápida, barata y eficiente que el tradicional polígrafo, según publica Tendencias 21.


Si, tal como se suele decir, los ojos son el espejo del alma, era de esperar que en algún momento se desarrollase una tecnología con la que desvelar todos sus secretos.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Utah, en Estados Unidos, ha sabido sacarle partido a los ojos para detectar en ellos, concretamente, la mentira. Los científicos han desarrollado una tecnología que rastrea los movimientos de los ojos para reconocer cuando alguien miente, según publica Tendencias 21.

Las pruebas realizadas hasta el momento han demostrado una gran eficacia, por lo que este sistema podría convertirse en una prometedora alternativa al tradicional polígrafo, que se utiliza para registrar respuestas fisiológicas relacionadas con la acción de mentir, como las variaciones de la presión arterial, el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y la respuesta galvánica o conductancia de la piel, que se generan ante determinadas preguntas que se realizan al sujeto sometido a la prueba.

Mayor exactitud

El novedoso dispositivo servirá, en un futuro, de herramienta para reconocer la falsedad o la veracidad de las aseveraciones de delincuentes o detenidos, con una exactitud mayor de lo que hasta ahora se había logrado, aseguran los investigadores.

Según publica la Universidad de Utah en un comunicado, los autores del invento son los psicólogos John Kircher, Doug Hacker, Anne Cook, Dan Woltz y David Raskin, y su comercialización puede que no tarde mucho en llegar, dado que la licencia ha sido ya concedida a la compañía Credibility Assessment Technologies (CAT), con sede en Park City (Utah), publica la revista The Engineer.

Gerald Sanders, director de CAT, afirma que este método de rastreo ocular tiene un enorme potencial para aplicaciones de seguridad. El éxito de la tecnología ha sido fruto del trabajo que, durante años, han desarrollado Kircher y Raskin, éste último actualmente profesor emérito de la Universidad de Utah. El rastreo ocular como medio de detección de mentiras se ha hecho una realidad en los últimos años gracias a avances sustanciales en la tecnología.

Entre los aportados por los investigadores de la Utah estarían el desarrollo y la evaluación de un programa informático específico y de los métodos para aplicar los tests oculares de manera eficiente.

Medición de las reacciones cognitivas

El uso de los movimientos oculares para detectar mentiras se diferencia de la prueba del polígrafo en que éste mide las reacciones emocionales de los individuos (que refleja la fisiología), mientras que la tecnología del rastreo ocular mide las reacciones cognitivas de la persona analizada.

Para realizar estas mediciones, los investigadores registran en el ordenador las reacciones oculares de cada sujeto sometido a la "prueba de la verdad", mientras éste responde "verdadero" o "falso" a una serie de preguntas que se le realizan.

Además de registrar datos sobre el ojo y la dilatación de la pupila, el proceso también tiene en cuenta factores como el tiempo de respuesta, el tiempo de lectura y relectura y el número de errores del sujeto estudiado.

El esfuerzo no engaña

Los científicos determinaron inicialmente que mentir requiere de un esfuerzo mayor que decir la verdad, por lo que buscaron diversas indicaciones que señalasen dicho esfuerzo.

Por ejemplo, una persona que está siendo deshonesta tiene las pupilas más dilatadas y dedica más tiempo a leer y contestar las preguntas que se le hacen. Estas reacciones a menudo pasan casi inadvertidas, por lo que requieren de mediciones muy sofisticadas y de una modelización estadística específica que permitan determinar su significación.

Hasta ahora, según Kircher, los resultados obtenidos han sido muy importantes: el sistema ha demostrado ser igual o mejor que el polígrafo, y eso que aún sólo se encuentra en los primeros estadios de su perfeccionamiento. Además de ser potencialmente más exacto que el polígrafo, este nuevo sistema presenta otros beneficios añadidos, aseguran los investigadores.

Por un lado, el rastreo ocular promete tener un coste sustancialmente menor. Además, requiere de sólo una quinta parte del tiempo que hoy se dedica a las pruebas de detección de mentiras, puede estar disponible en cualquier idioma y puede ser aplicado por técnicos corrientes, en lugar de por examinadores cualificados en el uso del polígrafo.

Detectar mentiras con eficacia

Las investigaciones en este método concreto se iniciaron hace cinco años, cuando los miembros del equipo empezaron a discutir sobre el concepto, de manera casual. Los investigadores nunca pensaron que llegarían a desarrollar a partir de esta conversación una tecnología puntera de detección de mentiras.

Aún queda trabajo por hacer, pero los científicos esperan que la licencia recientemente concedida les permita atraer fondos y potenciales clientes para poder seguir desarrollando su investigación.

Las agencias de seguridad, por ejemplo, podrían estar muy interesadas en este artefacto, puesto que suelen emplear el polígrafo para controlar regularmente a aquellos empleados en puestos especialmente sensibles, y siempre andan buscando maneras más efectivas de detectar las mentiras.

Más información sobre tendencias científicas en Tendencias 21

martes, 29 de junio de 2010

¿Qué es la Programación NeuroLingüística?

La PNL se define como el estudio de la experiencia subjetiva del hombre, es un modelo de aprendizaje a   través del cual se estudia e investiga el funcionamiento de la mente y su interacción con el cuerpo.
Estudia al ser humano como un todo, como un sistema de relaciones que involucra mente, cuerpo y experiencia viviente.
El principio de la PNL, se basa en la capacidad de mejorarse uno mismo, de modelar y alcanzar la excelencia humana a través de la aplicación de las técnicas y estrategias en nuestras experiencias.
La forma en cómo percibimos y codificamos la información del entorno, la manera en que hacemos uso de nuestras creencias y valores de algún modo redefinen el accionar mental, corporal y emocional con el que transitamos diariamente.
La PNL, investiga y analiza, los procesos mentales que llevan a determinados comportamientos, modelando su funcionamiento.
Se apoya en la capacidad que posee el ser humano para expresarse


Audio Rapport



Al hablar de comunicación, en PNL hablamos de procesos sistémicos. La comunicación se produce cuando hay feed-back, es decir, cuando hay una retroalimentación: el comunicador recibe un mensaje de que el receptor ha recibido la información de forma correcta. Uno de los posturlados de la PNL dice que el sentido de la comunicacion es la respuesta (la retroalimentación) que se obtiene, sea ésta verbal o no verbal.


La sincronización es la base de la comunicación para la PNL. Consiste en establecer una relación, creando una misma longitud de onda que nuestro interlocutor. Sincronizar significa adoptar los gestos y las actitudes de la persona con la que estamos hablando, con el fin de crear un mimetismo que nos lleve a un clima de confianza.

La sincronización puede ser verbal o no verbal, directa o cruzada, reflejada o desfasada en el tiempo (la reformulación es, por ejemplo, una forma de sincronización). Para conseguir una buena sincronización, tenemos que fijarnos en la posición del cuerpo, los movimientos y los gestos. También podemos sincronizar a través de la voz, del tono, del ritmo, el volumen... Y también podemos reflejar las pausas y los silencios. Podemos sincronizar la respiración, muy útil, por ejemplo, en terapia.

A nivel verbal podemos utilizar el mismo tipo de predicados, usar palabras verbales, auditivas o kinestésicas de acuerdo con los canales sensoriales que utiliza nuestro interlocutor. Podemos, igualmente, utilizar los mismos valores, los mismos criterios, el mismo "espíritu", el mismo estado de ánimo.

La sincronización permite crear un clima de confianza, pero, al mismo tiempo, permite crear las bases para "guiar" al otro hacia posiciones distintas a la suya. Una vez que se ha producido la sincronización, podemos ir cambiando los parámatros, de tal forma, que será el otro quien nos siga a nosotros. En terapia una vez sinconizado el cliente, se cambian los parámetros para hacerlo salir de su estado hacia un estado más abierto o positivo.

Para poder realizar la sincronización, es imprescindible calibrar previamente a nuestro interlocutor. A cada comportamiento externo le corresponde un estado interno que está asociado a él. La calibración consiste en observar a nuestro interlocutor y recoger información externa sobre su fisiología (la información sobre el lenguaje utilizado por nuestro interlocutor se recoge a través del metamodelo).

La calibración consiste en fijarnos en macrocomportamientos, como los gestos, la posición del cuerpo, la voz (tono, volumen, ritmo...), la respiración (ritmo, profundidad...) y en fijarnos en microcomportamientos, como pequeños movimientos de los músculos (maxilar inferior, entrecejo, apertura de los ojos...), movimientos de la boca (cerrada o abierta, rictus), de la nariz, en la coloración de la piel, etc.


Además podemos observar también el modelo del mundo de nuestro interlocutor, canales sensoriales predominantes, estrategias, metaprogramas, creencias, valores...

Presentacion PNL